¿Cómo ayudar a nuestros hijos a regular sus emociones?


Después de un año de pandemia el impacto psicológico de niños, niñas y adolescentes es notable, muchos de ellos no saben como nombrar lo que sienten, de ahí la necesidad de ser mas conscientes y reconocer nuestras emociones.


Muchas veces nos cuesta trabajo ver que nuestros hijos están experimentando “emociones desagradables” o tienen momentos difíciles y lo que solemos hacer es rescatarlos de esa emoción en lugar de enseñarles que es válida y como gestionarla.


Una de las mejores maneras para acompañarlos en estos momentos es a través de la conexión y la comunicación, escucharlos, mostrar interés por lo que les está ocurriendo les ayuda a regular su emoción.

La regulación emocional es el proceso por el cual modulamos, controlamos o extinguimos una emoción con la finalidad de responder de manera adaptativa. Para poder lograrlo debemos:





1. Relajarse uno mismo: si nosotros estamos relajados es más fácil que la comunicación con nuestro hijo fluya de mejor manera y podamos entender que sucedió.


2. Sintonizar con nuestro hijo, es decir ser empáticos, valorar lo que puede estar sintiendo o pensando y hacer que se sienta comprendido.


3. Reflejar y validar: una vez que entendemos lo que le pasa, debemos poner en palabras simples lo que siente y necesita. Validar sus emociones les permite aceptar sus emociones y confiar en ellos. Validar no significa que estemos de acuerdo con su argumento o conducta, significa que podemos ver y conectar con lo que sienten o piensan con respecto a una situación.


4. Facilita la expresión: ayúdalos a expresar su malestar puede ser a través de dibujos, juegos. En ocasiones no querrán compartirlo y debemos esperar el momento adecuado.


· Es importante poner “límite” a la expresión para que sea adecuada y respetuosa.

· Es muy importante que le quede claro que el problema no es lo que siente sino la forma en que lo expresa.


5. Calmar:

· Contención física, abrazarlo

· Respira con él calmada y pausadamente

· Hacer ejercicios y mover el cuerpo rítmicamente

· Cambio de ambiente, cambiarse de lugar a otro cuarto o espacio abierto

· Cambiar el foco de atención, hacer alguna actividad que le guste


* Cuando la emoción es muy intensa, debemos dar un espacio y tiempo para que se desahoguen.



Las emociones son las mejores aliadas para relacionarnos con nuestros hijos.